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Capsulitis adhesiva

Capsulitis adhesiva

¿En qué consiste?

 

La capsulitis adhesiva, también llamada “hombro congelado”, es una afección que aparece cuando el tejido conectivo que rodea la articulación del hombro se inflama, provocando el engrosamiento y endurecimiento de la cápsula articular. La capsulitis adhesiva provoca dolor y una disminución progresiva del rango de movimiento del hombro, tanto activo como pasivo, que acaba afectando de manera global al hombro. Puede ocurrir como consecuencia de un proceso inflamatorio: el revestimiento de la articulación desarrolla cicatrices que suponen una restricción para el movimiento; de un proceso propio del complejo del hombro, una enfermedad endocrina, enfermedad autoinmune u otras enfermedades sistémicas. Aunque con frecuencia, es de origen desconocido.

En fases iniciales la capsulitis se puede controlar con tratamiento medico y un programa de rehabilitación especifico. En ocasiones los cuadros dolorosos prolongados en el tiempo y pérdida importante de movimiento o en los que han fracasado otras técnicas no invasivas, se requiere de tratamiento quirúrgico mediante una artroscopia de hombro.

Intervención

La artroscopia de hombro consiste en la visualización de la articulación del hombro a través de 2 o 3 mini-incisiones de aproximadamente 0,5-1 cm. por la cuales se introduce una cámara y aparatos para la reparación de los tejidos dañados. Se realiza una limpieza de la inflamación articular (sinovitis) y se seccionan las bandas fibrosas que impiden la movilidad del hombro. Con todos estos gestos quirúrgicos se disminuye la inflamación y se gana movilidad a la vez que se mejora el dolor.  El tiempo medio aproximado de esta intervención suelen ser 60 – 90 minutos. El procedimiento se suele realizar con anestesia general y el paciente debe permanecer una única noche de ingreso hospitalario para control de las constantes vitales y del dolor, dándosele de alta al día siguiente de la intervención.

Postoperatorio

Tras la cirugía se deja el brazo en cabestrillo para control del dolor que se irá retirando progresivamente durante la primera semana, pudiendo ser retirado en el postoperatorio inmediato para la realización de los ejercicios indicados y el aseo personal. Tras una artroscopia de hombro siempre se aconseja la realización de un programa de rehabilitación avanzada y fisioterapia personalizada para una recuperación óptima. Los tiempos de esta recuperación suelen ser de entre 8-12 semanas. Las complicaciones con una artroscopia de hombro son mucho menores y poco habituales que con una cirugía abierta y los tiempos de recuperación también mejoran. Es por ello que siempre aconsejamos primero esta técnica quirúrgica.

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