+34 913 57 78 14

Seleccionar página

Neuroma de Morton

Neuroma de Morton

¿En qué consiste?

 

El neuroma de Morton, en realidad, no es un tumor como tal, sino un engrosamiento del tejido que rodea el nervio digital de los dedos del pie.

Se desarrolla más frecuentemente entre el tercer y cuarto dedo del pie, generalmente como respuesta a una irritación, un traumatismo o presión excesiva. Esto ocurre porque el nervio pasa por debajo del ligamento que se conecta con los huesos del dedo del pie (metatarsianos) en el antepié y este ligamento es el que le comprime. La incidencia del neuroma de Morton es de 8 a 10 veces mayor en las mujeres que en los hombres

Los pacientes suelen referir un dolor ardiente en el dorso del pie que puede irradiarse hacia los dedos. No suele haber bulto ni inflamación en la zona del dolor, que generalmente se intensifica con las actividades o el uso de calzado. El dolor por la noche es muy poco frecuente. También puede haber entumecimiento o una sensación desagradable en los dedos de los pies. Los corredores pueden sentir dolor cuando dan el primer paso desde la posición de salida. El calzado con tacones altos, que coloca al pie en una posición similar, también puede empeorar la afección. El calzado ajustado y estrecho también empeora esta afección, ya que comprime los huesos del dedo del pie y pinza el nervio. 

Intervención

El diagnóstico se hace mediante la exploración física por parte de un especialista y pruebas de imagen con ecografía o resonancia magnética para confirmar el neuroma.

En fases iniciales el objetivo es aliviar la presión sobre el antepié y detener la progresiva irritación del nervio. Esto se consigue mediante cambio del calzado y actividades que provoquen el neuroma así como almohadillas y/o plantillas.

Las infiltraciones con corticoides guiadas mediante ecografía al lugar exacto de la irritación consiguen aliviar los síntomas, pero si no van acompañadas del resto de un cambio de hábitos, el neurona vuelve a aparecer.

Cuando fracasa este tratamiento conservador la cirugía es necesaria.

Postoperatorio

Se permite apoyar inmediatamente después de la cirugía con ayuda de un zapato ortopédico y una muleta para descargar la zona operada.  

Son comunes las molestias y la hinchazón durante varios días tras la cirugía. El dolor, sin embargo, se controla fácilmente con medicación analgésica habitual.

Tras una cirugía sobre el pie siempre se aconseja la realización de un programa de rehabilitación avanzada y fisioterapia personalizada para una recuperación óptima y más rápida. Los tiempos de esta recuperación depende del tipo de procedimiento realizado pudiendo variar desde 2-3 días en una termoneurolisis por radiofrecuencia hasta las 3-4 semanas en una resección del nervio.

Las complicaciones de este tipo de cirugía son raras y la tasa de éxito son de aproximadamente 85-90%.

Patologías similares

Contacta conmigo