Comenzar un nuevo año siempre es un buen momento para reflexionar, marcar prioridades y, sobre todo, para tomar decisiones que mejoren nuestra calidad de vida. En consulta, una de las preguntas que más escucho al empezar cada año es muy clara: “Doctor, este año quiero encontrar una solución definitiva para mi rodilla.”
Y casi siempre viene acompañada de otra frase: “Me han dicho que la única opción es una prótesis.”
La prótesis de rodilla: una gran solución… cuando está bien indicada
La prótesis de rodilla es una cirugía eficaz y necesaria en muchos pacientes. Cuando está bien indicada, puede mejorar de forma notable el dolor y la función. Sin embargo, no debe considerarse la primera opción por defecto.
No es una cirugía menor y no está exenta de:
- Riesgos quirúrgicos
- Periodos de recuperación largos
- Posibilidad de dolor persistente
- Limitación en pacientes activos
Por eso, adelantar la decisión sin valorar alternativas puede no ser la mejor estrategia.
Artrosis no es sinónimo de prótesis inmediata
Uno de los mensajes más importantes que me gusta transmitir es que tener artrosis no implica automáticamente necesitar una prótesis.
La artrosis tiene distintas fases y, en muchas de ellas, todavía existe margen para:
- Reducir el dolor
- Mejorar la función
- Frenar la progresión
Actuar antes marca la diferencia.
Alternativas reales para preservar la articulación
Hoy disponemos de herramientas terapéuticas que permiten ganar tiempo y calidad de vida articular:
Infiltraciones avanzadas
- Plasma rico en plaquetas (PRP)
- Terapias celulares y ortobiológicas
- Ácido hialurónico de nueva generación
Tratamientos intraóseos
En determinados pacientes, el dolor no procede solo del cartílago, sino del hueso. Tratar el hueso subcondral cambia por completo el resultado.
Cirugía mínimamente invasiva
En casos seleccionados, la cirugía artroscópica y procedimientos combinados permiten retrasar decisiones más agresivas.
El factor tiempo: no esperar demasiado
Cuanto antes se valore la situación:
- Más opciones existen
- Menos agresivos son los tratamientos
- Mejores son los resultados
Esperar “a no poder más” suele cerrar puertas terapéuticas.
No todas las rodillas ni todos los pacientes son iguales
Edad, nivel de actividad, alineación, tipo de lesión, estado del hueso y expectativas personales son claves para decidir el mejor tratamiento.
Por eso, no existe una única solución válida para todos.
Conclusión
La prótesis de rodilla es una excelente opción cuando está bien indicada, pero no debería ser la primera alternativa. En muchos casos, es posible retrasarla o incluso evitarla mediante un abordaje personalizado, precoz y bien planificado.
Comenzar el año informándose y tomando decisiones adecuadas puede marcar un antes y un después en la salud articular.
Si te han dicho que “ya solo te queda la prótesis” y quieres saber si existen alternativas reales en tu caso, una valoración especializada puede ayudarte a tomar la mejor decisión.
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