La artrosis de rodilla es una causa muy común de dolor, especialmente en personas mayores de 50 años. Uno de los temores más frecuentes es pensar que caminar puede “gastar más” la articulación. Pero la realidad es que, en la mayoría de los casos, caminar es muy recomendable.
¿Qué es la artrosis?
La artrosis es el desgaste progresivo del cartílago que recubre los huesos en una articulación. En la rodilla, puede causar dolor, rigidez e inflamación, dificultando actividades cotidianas como subir escaleras o agacharse.
¿Caminar ayuda o perjudica?
Caminar, cuando se hace con moderación, no empeora la artrosis. Al contrario, tiene múltiples beneficios:
- Fortalece los músculos que rodean la rodilla, lo que mejora la estabilidad y reduce la carga directa sobre la articulación.
- Lubrica la articulación: el movimiento estimula la producción de líquido sinovial, lo que reduce la fricción y mejora la movilidad.
- Mejora la salud cardiovascular: caminar regularmente reduce el riesgo de hipertensión, diabetes y enfermedades del corazón, todos factores que también influyen en la salud articular.
- Control del peso: mantener un peso saludable disminuye la presión sobre la rodilla. Se estima que por cada kilo perdido, se reducen hasta 4 kilos de carga sobre la articulación al caminar.
- Mejora el ánimo y el sueño: la actividad física regular, incluso leve, tiene efectos positivos sobre el estado de ánimo, el estrés y la calidad del sueño.
- Favorece la síntesis de vitamina D: caminar al aire libre durante la primera hora de la mañana o la última de la mañana permite recibir radiación ultravioleta del sol, necesaria para que la piel produzca vitamina D. Esta vitamina es esencial para la salud de los huesos y el sistema inmunológico.
¿Cuándo caminar y cuándo no?


Consejos para caminar con artrosis
• Usa calzado cómodo, con buena amortiguación.
• Camina en superficies planas y seguras.
• Comienza con sesiones cortas (10-15 minutos) y aumenta progresivamente.
• Camina en horarios seguros de sol: entre las 8 y las 10 a.m., o después de las 5 p.m.
• Hazlo a un ritmo cómodo, sin forzar.
• No olvides hacer un calentamiento suave antes y estiramientos después.
En resumen
Caminar es una de las mejores actividades para las personas con artrosis de rodilla. No solo protege la articulación, sino que cuida el corazón, mejora el estado de ánimo y fortalece los huesos gracias a la vitamina D. Siempre que se haga con sentido común y adaptado a cada persona, es una herramienta fundamental para vivir mejor.