Durante años, muchos pacientes con artrosis de rodilla han escuchado la misma frase en consulta: “Lo suyo es una prótesis.” Sin embargo, la realidad es que no todas las rodillas necesitan una prótesis inmediata. Y, del mismo modo, tampoco todas pueden evitarla indefinidamente.
El verdadero reto está en saber diferenciar cuándo una articulación todavía puede preservarse y cuándo realmente ha llegado el momento adecuado para sustituirla. Porque no existe una única solución válida para todos los pacientes.
La artrosis no evoluciona igual en todas las personas
Hay pacientes con radiografías muy deterioradas que apenas tienen dolor, y otros con lesiones aparentemente moderadas que presentan una limitación importante en su día a día. Por eso, tomar decisiones únicamente viendo una radiografía suele ser un error.
La edad, el nivel de actividad, el peso, la alineación de la pierna, la estabilidad de la rodilla, el estado del cartílago, los meniscos, el hueso subcondral y, sobre todo, la calidad de vida del paciente, son factores fundamentales a la hora de decidir el tratamiento más adecuado.
El problema de operar demasiado pronto… y también demasiado tarde
Uno de los errores más frecuentes es indicar una prótesis antes de tiempo. Especialmente en pacientes relativamente jóvenes o con articulaciones que todavía conservan parte de su estructura funcional.
En muchos de estos casos, todavía pueden plantearse tratamientos orientados a preservar la articulación natural y reducir el dolor sin necesidad de sustituir la rodilla completa. Pero también ocurre lo contrario.
Hay pacientes que retrasan excesivamente la cirugía pese a tener una limitación severa, dolor constante, deformidad o una pérdida importante de calidad de vida. Y ahí es importante ser honestos: cuando la articulación está completamente deteriorada, la prótesis sigue siendo una excelente solución.
La clave no es “poner o no poner” una prótesis. La clave es indicar cada tratamiento en el momento correcto.
¿Qué alternativas existen antes de una prótesis?
Dependiendo del tipo de artrosis y del estado de la articulación, actualmente existen múltiples opciones que pueden ayudar a retrasar o incluso evitar durante años una cirugía protésica.
Entre ellas:
- Programas de pérdida de peso y readaptación funcional.
- Fortalecimiento muscular específico.
- Corrección biomecánica y estudio de la marcha.
- Tratamientos ecoguiados de alta precisión.
- Infiltraciones con ácido hialurónico de alto peso molecular.
- Plasma Rico en Plaquetas (PRP).
- Terapias celulares y tratamientos biológicos avanzados.
- Técnicas intraóseas para tratar el hueso subcondral.
- Cirugía artroscópica preservadora en casos seleccionados.
No todos los pacientes son candidatos a todos los tratamientos. Y precisamente por eso es tan importante realizar una valoración individualizada y honesta.
Preservar antes de sustituir
La filosofía de la preservación articular no consiste en “evitar prótesis a toda costa”. Consiste en intentar conservar la articulación natural siempre que realmente tenga sentido hacerlo. Con criterio médico. Con evidencia científica. Y explicando al paciente de forma clara cuáles son las posibilidades reales en cada caso. Porque una prótesis bien indicada puede cambiar la vida de un paciente. Pero una articulación preservada durante años con un tratamiento adecuado también.
La importancia de una valoración especializada
Muchos pacientes llegan a consulta después de haber escuchado que “ya no hay nada más que hacer”. Sin embargo, en ocasiones todavía existen alternativas que no han sido valoradas correctamente. Y otras veces, precisamente lo más recomendable es dejar de retrasar una cirugía que puede mejorar enormemente la calidad de vida.
Por eso, antes de tomar una decisión definitiva, es importante estudiar cada caso de forma individual y entender qué opciones existen realmente.
La medicina actual nos permite personalizar mucho más los tratamientos que hace unos años. Y eso cambia completamente el enfoque.
Unidad de Preservación Articular y Medicina Regenerativa Hospital Memorial Publio Cordón +34 913 548 990
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Porque preservar una articulación natural, cuando todavía es posible, siempre merece la pena
