+34 913 57 78 14

Seleccionar página

Las células madre multipotentes o mesenquimales son células no especializadas que tienen la capacidad de autorenovarse por largos periodos de tiempo, diferenciándose en células especializadas con funciones concretas, pudiendo dar lugar a diversos tipos de células. Esta célula madre, en particular, puede dar lugar a hueso, cartílago, músculo, grasa u otros tejidos sometidos al estímulo de señales bioquímicas del sitio donde está implantada.

Mediante las técnicas actuales se extraen, fundamentalmente, células mesenquimales y pericitos (células promotoras de vasos sanguíneos), así como citoquinas y factores de crecimiento (precursores del efecto terapéutico).

¿Qué aplicaciones tienen las células madre en Traumatología?

Las células madre se emplean, principalmente, para tratar la artrosis articular y la pseudoartrosis de huesos. El tratamiento de la artrosis de rodilla con células madre mesenquimales ha conseguido un importante alivio de los síntomas en más del 90% de los pacientes con artrosis avanzada. Se aprecia mejoría en el dolor y en la dificultad al caminar, sobre todo al subir y bajar escaleras.

La mejoría del dolor y la incapacidad funcional se aprecia al cabo de 6-8 semanas tras el tratamiento, y es progresiva durante el primer año e incluso el segundo.

Con la Resonancia Magnética llamada T2 mapping se ha comprobado que el tratamiento con células madre mesenquimales aplicada en artrosis de rodilla puede detener la pérdida progresiva del cartílago articular y, a su vez, producir un efecto regenerativo en él.

Así, sus indicaciones principales son las necrosis de tejidos (para regenerarlos) o las pseudoartrosis de los huesos, así como para la regeneración del disco intervertebral.

Es un tratamiento que también se aplica en otras articulaciones: cadera, tobillo, hombro, pies, codo, muñeca y articulaciones de las manos. El concepto terapéutico es el mismo que en la rodilla, ya que, aunque los resultados difieren en algunos aspectos, el patrón es el mismo en cuanto a mejoría del dolor y signos de regeneración.

¿Cómo se realiza el tratamiento con células madre?

Las células madre proceden del propio paciente. Se obtienen con una punción y aspiración de la grasa de la tripa o médula ósea, principalmente. En nuestro caso empleamos grasa abdominal, ya que la extracción es muy sencilla y se obtiene una cantidad 400 veces mayor, en comparación con la que puede obtenerse con punción medular.

Así, se realiza con un pequeño procedimiento ambulatorio, con anestesia local, que suele durar entre 45 minutos y una hora. Consiste en una pequeña liposucción en que se hacen una o dos (dependiendo de la cantidad a extraer) pequeñas incisiones inferiores a 0,5cm que no requieren ni puntos.

Para tratar la patología articular y tendinosa se hace una sola aplicación. Tras la infiltración no es necesario hacer reposo y se recomienda mover la articulación tratada inmediatamente. El paciente podrá hacer vida normal ayudándose de una muleta (en caso de haber tratado la rodilla), durante 1-2 semanas, para evitar la sobrecarga. Si el paciente es trabajador de esfuerzo se recomendará que haga una semana de baja laboral.

Por otra parte, el paciente deberá llevar una faja en el abdomen durante 5-7 días tras la intervención. De esta manera se evitarán hematomas en la zona de la tripa y, si hubiera molestias leves tras la infiltración, se deberá aplicar hielo local y evitar tomar antiinflamatorios durante 3 semanas antes y después del tratamiento.

El dolor que sentirá el paciente suele ser leve-moderado y se controla fácilmente con analgésicos que no interfieran en la recuperación articular.

Ventajas del tratamiento con células madre ante otras técnicas

Las ventajas del tratamiento con células madre con lipoaspiración es que se lleva a cabo con células autólogas, es decir, del propio paciente, por lo que no existe posibilidad de rechazo ni riesgo de malignización.

Además, con la extracción de grasa del abdomen se consigue una cantidad 400 veces mayor, en comparación con la que se obtiene con punción medular.

A esto se suma que el producto celular obtenido se realiza en un dispositivo de sistema de circuito cerrado que únicamente utiliza una solución salina estéril para eliminar las impurezas pero sin emplear ningún activador ni producto externo. De esta manera se preservan las propiedades beneficiosas de los tejidos. En caso de punción de médula ósea se expanden o se diferencian.

Por otra parte, tanto la extracción como la infiltración local se realizan en el mismo acto y día, a diferencia de las que se llevan a cabo mediante punción de médula ósea, que requiere dos ingresos o intervenciones. Además, la infiltración está mezclada con factores de crecimiento y citoquinas que se obtienen en el mismo día, potenciando el efecto terapéutico. Para aplicar el producto se emplea un ecógrafo en la zona afectada y así garantizar máxima eficacia.

Todos estos gestos hacen que la infiltración con células madre mesenquimales de grasa microfragmentada sea de máxima calidad y sea aplicada en el lugar exacto, consiguiendo un aumento del porcentaje de éxito.

¿Quién es el candidato perfecto para someterse a un tratamiento de células madre?

Puede someterse a un tratamiento con células madre:
Cualquier persona (sin límite de edad) que sufra una lesión osteoarticular o tendinosa que limite el funcionamiento normal de la actividad física.
Cualquier paciente en quien no se hayan visto aliviados los síntomas con otras técnicas, como la terapia física, los antiinflamatorios o los corticoides.
Pacientes que desean una alternativa mínimamente invasiva con mínimo riesgo, antes que someterse a cualquier intervención quirúrgica mayor.