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Una de las más comunes patologías que me encuentro todos los días en mi consulta son pacientes que acuden con roturas del tendón supraespinoso del hombro. Suele ser pacientes de 50-60 años activos que llevaban varios meses con dolor de hombro de manera intermitente, con molestias para dormir y para vestirse o coger objetos de un lugar  alto. Al realizarles una resonancia magnética o ecografía, confirmamos que tienen una rotura del tendón supraespinoso del hombro.

En estos pacientes la indicación de cirugía artroscopia de hombro es más que evidente para su mejoría. Con esta técnica mínimamente invasiva podemos reparar el tendón roto a través de anclajes y suturas con hilos. Esta reparación sería una reparación mecánica únicamente, es decir hemos puesto el tendón en su sitio para que haga su función., Pero y ¿qué pasa con la biología de ese tendón? ¿Qué pasa con su estructura interna? ¿Por qué se ha roto?

Normalmente estos tendones se rompen de manera progresiva y tienen signos degenerativos en su interior, por lo que si solamente nos limitamos a poner el tendón en su sitio, no resolvemos todo el problema y solo una parte. Hoy en día a todas mis cirugías les aporto el componente regenerativo biológico que ofrece el plasma rico en plaquetas o PRP’s, ya que estimula la regeneración interna del tendón y mejora la estructura y calidad del mismo. Es una probada técnica que la obtenemos de la propia sangre del paciente durante la cirugía y que una vez realizada la sutura colocamos en el interior del tendón y en la zona de la rotura, para que la cicatrización sea lo más biológica posible.

De este modo estoy resolviendo dos problemas en el mismo acto, es decir, estamos dando un soporte mecánico a la rotura y un soporte biológico para que el tendón regenere y la cicatriz sea lo más natural y fuerte posible. Gracias a la combinación de ambas técnicas, estoy teniendo una tasa de rerrotura del tendón muy baja. Muy por debajo de cuándo solo se realiza sutura sin el aporte de PRP’s. Por eso siempre aconsejo a todos mis pacientes la combinación de esta técnica de medicina regenerativa.

Hoy os presento a Cristina que vino a mí consulta buscando una alternativa a un dolor muy limitante de hombro derecho de varios meses de evolución que no mejoraba con ningún tratamiento de rehabilitación y le hacía tomar antiinflamatorios a diario.

Tras realizarle una exploración pormenorizada y con unas pruebas de imagen actuales, confirmé una rotura de tendón supraespinoso de su hombro derecho y le aconseje una cirugía artroscópica con aporte de factores de crecimiento. Tras 7 meses desde la realización puedes comprobar en el vídeo cómo la movilidad de su brazo es prácticamente completa y no tiene dolor de hombro.  Está contenta y feliz y en sus palabras dice que ha merecido la pena realizarse este tratamiento pues le ha cambiado la vida.

Si estás en la misma situación que Cristina o conoces a alguien que esté en esta situación, no lo dudes y pide cita en mi consulta para una valoración personalizada.